La caldera no calienta el agua pero sí la calefacción ¿Te ha pasado alguna vez? No te alarmes, es una situación bastante común con una solución sencilla: todo se reduce a cómo tu caldera gestiona el agua caliente.
La caldera no calienta el agua pero sí la calefacción, ¿qué ocurre?
En realidad, que la calefacción sí que funcione es una buena señal. Sabemos que el corazón de la caldera (el quemador y la parte esencial del intercambiador de calor) está trabajando. Sin embargo, ¿de dónde viene la avería? En estas situaciones, el problema no está en la producción del calor, sino en su dirección.
¿Cómo funciona una caldera?
Primero, hay que entender cuál es el mecanismo de trabajo de una caldera. Para ello, debemos imaginar que el aparato alberga todo un sistema de desvíos inteligentes:
- Producción de Agua Caliente Sanitaria (ACS): Es el sistema que hace posible que salga agua caliente de los grifos. Cuando abres uno, la caldera detecta el flujo de agua. Posteriormente, el quemador se enciende y calienta el agua que pasa por el intercambiador. Esta es el agua que llega a tu grifo de manera instantánea y solo cuando se lo pides.
- Funcionamiento de la calefacción: A diferencia del otro, este es un circuito cerrado. La caldera solo tiene que calentar el agua que ya está dentro del sistema y es impulsada por una bomba de circulación para que llegue a los radiadores de la casa. Más tarde, volverá a la caldera para ser recalentada.
La pieza clave en este funcionamiento es la válvula de tres vías. Es la encargada de dirigir el agua caliente por una dirección, es decir, hacia los radiadores o hacia el grifo. Volviendo al problema inicial, si esta válvula se ha quedado fija en la posición de calefacción, el agua caliente nunca se podrá desviar hacia los grifos. De ahí que la calefacción funcione sin problemas, pero el agua sanitaria se mantiene fría.
Síntomas que alertan del problema
Si tu caldera tiene sistema display, será capaz de dar un aviso visual de que hay un fallo en el sistema. Es muy probable que muestre un código de error. Consulta el manual de instrucciones para poder diferenciarlo.
En cambio, si el problema persiste y no hay ninguna indicación en la pantalla, se tratará de un problema físico como el atasco de una válvula. Otra señal para esta situación es si la caldera arranca y se detiene de forma intermitente.
Motivos más comunes de este fallo
Cuando la caldera de calefacción pero no de agua caliente, la avería suele deberse a componentes muy concretos:
1. Avería en el mecanismo de encendido automático
Se produce cuando componentes del sistema como la bujía (sensor de calor), en el flusostato (detecta la corriente) o el impulsor fallan. Si la caldera es incapaz de actuar cuando detecta que se ha abierto un grifo, no calentará el agua a pesar de que la válvula esté en perfecto estado.
2. Fallo en la tarjeta electrónica
La tarjeta es el cerebro de la caldera, un sistema inteligente que convierte los estímulos (abrir un grifo) en acciones (calentar el agua). De este modo, ni detecta ni ordena.
3. Comunicación de circuitos
Este es un caso muy concreto que sucede cuando el agua caliente solo sale cuando la calefacción está encendida. Sin embargo, la causa está clara: estas situaciones ocurren cuando la válvula de tres vías se queda atascada en una posición intermedia o tiene una fuga interna. Por lo tanto, los circuitos que deberían funcionar de manera aislada, se mezclan.

Cómo diagnosticar la avería paso a paso
Antes de dejar la reparación de la caldera en manos expertas, hay algunas comprobaciones que se pueden hacer de manera casera. Estos son los pasos a seguir:
1. Escucha a tu caldera:
¿Oyes un clic y el arranque del quemador cuando abres un grifo de agua caliente? Si es así, significa que la caldera es capaz de detectar la demanda. Por lo tanto, hay un error que impide que se ejecute la acción. No obstante, si no hay ningún sonido, el fallo viene del sensor de caudal o está relacionado con la electrónica de la caldera.
2. Comprueba el modo de funcionamiento
Algunas calderas tienen diferentes modos de funcionamiento según la estación del año:
- Verano: solo calienta el agua
- Invierno: ofrece ambos servicios
3. Prueba el termostato
El objetivo de este paso es forzar la activación de la caldera. Para ello, sube la temperatura del termostato y mira si la calefacción se enciende. Este paso sirve para comprobar que se trata de un problema exclusivo del circuito de agua sanitaria.
4. Verifica si los circuitos se comunican:
Esta es la comprobación clave para el problema:
- Apaga la calefacción y abre el grifo de agua caliente
- Toca con cuidado la tubería que sale de la caldera y va hacia los radiadores
- Si a pesar de que la calefacción está apagada la tubería está caliente, la válvula de tres vías está atascada o defectuosa. Así, el agua caliente fluye hacía el circuito incorrecto.
Posibles soluciones y reparaciones
Está claro que la solución definitiva dependerá del diagnóstico, pero estas son algunas de las reparaciones más comunes:
- Mecanismo de encendido automático: Limpiar, lubricar o sustituir los componentes internos como la membrana o el microinterruptor si este está sucio o gastado.
- Tarjeta electrónica defectuosa: La única solución a este problema es instalar una tarjeta de recambio nueva
- Válvula de tres vías atascada: Este es el fallo más frecuente. Se puede intentar desatascar y lubricar, pero, si ya está dañada, será necesario reemplazarla por una nueva.
En definitiva, para poder reparar nuestra caldera necesitaremos utilizar recambios originales o de alta calidad. Al final, la intención es asegurar la durabilidad de la caldera y en Recambios Sibila encontrarás piezas de calidad para reparar la caldera.















